Escucha hijo, óyeme que soy tu padre
medita un poco lo que te voy a decir
te vi pelear, ayer tarde con tu madre
te aconsejaba y no la quisiste oír.
Te crees un hombre y no dudo eso de ti
yo te he educado para que eso sea así
pero como hombre no te puedo permitir
que le discutas y este sufriendo por ti
Ella es la única mujer en todo el mundo
que te dará su amor eterno y más profundo
y si algún día solitario tu te encuentras
yo te aseguro que imploraras su presencia
Vuelve a la casa y muéstratele arrepentido
que ella el disgusto ya lo tendrá en el olvido
tu eres su hijo, su tesoro, su delirio
no tengas pena tu seras siempre su niño
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